Merlot cultivado a 45°33′ sur, en un desierto ventoso donde el clima se parece más a Champagne que a Saint-Émilion. De color rubí, con aromas de cereza, cassis, flores secas y té negro. Seco y rico en boca, aterciopelado, con una acidez electrizante que le da un largo inusual para un Merlot argentino. 20 meses en fudres franceses.